La Pregunta

by sozan

Lo que la gente considera como el momento del descubrimiento es realmente el descubrimiento de la pregunta.

Jonas Salk

¿Cuál debería ser la actitud frente a esta situación? ¿Cómo puedo prepararme mejor para este encuentro? ¿Qué le digo? ¿Cuánto esfuerzo debería aplicar a este tema? ¿Qué ocurre aquí? ¿Qué almuerzo hoy?

Momento a momento solemos vivir inmersos en muchas preguntas. Algunas más simples y otras más profundas y en ocasiones existenciales. Algunas vienen del exterior y otras de lo más íntimo de nuestra mente o corazón. Preguntas que nos interpelan desde lo más básico a lo más complejo.

Vivimos actualmente en la cultura de la inmediatez. Todo ha de ser para ahora, y “ahora” es en ocasiones demasiado tarde ya. Soluciones inmediatas a problemas a veces eternos. Satisfacción instantánea a necesidades recurrentes.

Con las preguntas nos ocurre algo similar. Queremos las respuestas, y las queremos ya. Cualquier interrogante, no importa su relativa importancia, en general nos incomoda y nos pone ansiosos. Salimos en búsqueda de la respuesta, casi sin importar la calidad o cualidad de la misma. En el mundo en que vivimos, la pregunta es incómoda, y vamos a por una respuesta en ocasiones haciéndolo sólamente para apagar la pregunta lo antes posible.

La invitación aquí es a vivir cualquier pregunta con más profundidad y paciencia. A observarla, sostenerla y permitir que se exprese en su totalidad. Por supuesto hay preguntas que requieren atención inmediata, pero incluso aquí también es posible detenerse a observar la cuestión aunque sea por unos segundos. Otras preguntas, por el contrario, merecen macerar en los jugos de la consciencia (y más allá de la consciencia) por un tiempo prolongado, sin sentirnos en deuda por no ocuparnos de responder a su interrogante en este instante.

A veces la respuesta está en la misma pregunta, y vivirla con profundidad es clave para darse cuenta de ello. En ocasiones la solución a la pregunta no existe hoy, y debemos poder sostener el interrogante con calma y compasión hasta que la respuesta se haga evidente. En todos los casos, aprender a saborear las preguntas y permitir que las respuestas se tomen su debido tiempo es un proceso fundamental en un camino de transformación.

Abre tu mente y corazón a las preguntas. Obsérvalas y aprécialas. En general, son tanto o más importantes que su respuesta.

Sozan