Estadío Cuarto: Liberar a Todos los Seres
PEREGRINOS
Un programa de Práctica cuidadosamente diseñado para acompañar al practicante en el cultivo de los diferentes estadíos del camino del Zen, que permite una aproximación comprometida, clara y guiada en cada momento y etapa del camino.
CULTIVAR LA PRÁCTICA
El objetivo de Peregrinos es el de ofrecer una espacio de práctica guiada basado en la tradición, el respeto, los valores y compromiso que sea conducente al autoconocimiento y despertar tanto propio como de todos los seres.
LA VÍA DEL ZEN
El programa se encuentra centrado en cultivar la práctica del Zen a través de los Tres Tesoros, -Buda, Dharma y Sangha- en su expresión cotidiana que se ve reflejada en el contacto con los maestros, las enseñanzas y la comunidad de práctica.
LA VÍA DEL BODHISATTVA
Duración: sin límite
Descripción y Objetivos:
Cuando ingresamos en la vía del Zen descubrimos que el Zazen es un pilar básico en el camino del despertar, y que también lo son otras expresiones de la práctica formal como ser el Dokusan, el ritual o el estudio del Dharma.
Dogen, fundador de la escuela Soto del Zen, nos anima sin embargo a observar la práctica no sólo como algo que realizamos, sino como algo que somos: “No hay distancia entre la práctica y la iluminación, ni entre Zazen y la vida cotidiana”. El fruto de lo que hacemos es por lo tanto precisamente lo que estamos haciendo. En otras palabras, no practicamos para alcanzar la iluminación, practicamos porque la práctica en sí misma es despertar. Desde esta óptica, todo lo que hacemos, toda acción que emprendemos momento a momento, todo puede ser práctica.
“Si comprendes esto”, escribió Dogen, “serás completamente libre”.
Requisitos:
Este estadío tiene como requisito el haber recibido los Dieciséis Preceptos del Bodhisattva en la ceremonia de Jukai, otorgados por un Maestro de Zen Sin Fronteras.
Desarrollo:
En este estadío el practicante se ve inmerso en un espacio guiado que permite explorar en profundidad las diferentes expresiones de la práctica-iluminación presentes para el Bodhisattva en cada aspecto de su vida. El marco de referencia utilizado como guía en este proceso es el de las “Ocho Puertas del Despertar”:
Ocho Puertas del Despertar:
1. Zazen (Meditación)
2. Dharma (Estudio, lectura, cursos, intensivos…)
3. Ritual (Ceremonias, liturgia, celebraciones)
4. Mente y Cuerpo (Salud mental y física, nutrición holística…)
5. Expresión Creativa (Artes, escritura, poesía, fotografía, caligrafía, etc.)
6. Relaciones y Familia (Sangha, relaciones sociales, relaciones familiares)
7. Trabajo y Liderazgo (Modo de Vida Recto, liderar desde la compasión, equilibrio trabajo/ocio)
8. Vida Sustentable y Budismo en Acción (Frugalidad, impacto en el mundo, cuidado de los recursos, generosidad, servicio…)
Cada Puerta encuadra un diferente aspecto en particular de la práctica y a su vez no se encuentra separado de los otros siete, operando de manera profundamente integrada en la vida cotidiana del practicante. Se ofrecerán enseñanzas, lecturas y actividades específicas para cada uno de estas Ocho Puertas del Despertar.
El principio rector de este estadío es el de Mente de Principiante. Cada aspecto de la práctica y su expresión en la vida cotidiana es abordado sin prejuicios ni expectativas, pero con claridad de intención y compromiso.
Orientado a la vida del Bodhisattva laico y su desarrollo personal en cada actividad que compone su día a día, la meditación y la práctica formal se integran a las actividades y responsabilidades cotidianas personales, familiares, sociales y laborales, informándose unas a otras. El resultado es el de una práctica completa y abarcadora, que toma en cuenta cada aspecto del despertar inherente a la actividad del momento presente, un punto en el que no hay distancia entre nuestra más profunda bondad y nuestras más sagradas aspiraciones y la forma en que nos desenvolvemos y actuamos en los acontecimientos ordinarios de cada día.
Con la guía del Maestro, el practicante continuará en este estadío profundizando y madurando su práctica en íntima relación con los Tres Tesoros y Cuatro Grandes Votos. Los practicantes en este estadío son convocados cada año a un “Zanzen” (Gran Dokusan). Este importante encuentro, que usualmente ocurre en el mes de Rohatsu (diciembre, el mes de la iluminación de Buda), es una oportunidad para discutir con el Maestro la manera en que se expresa la práctica del Alumno en el presente, los obstáculos existentes y la intención que se manifiesta para el año siguiente.
Dedicación:
Un Bodhisattva es Bodhisattva en todos los aspectos de su vida. Caminando, de pié, sentado y acostado.
Meditación: Continuar con una frecuencia de Zazen de un mínimo de tres veces por semana.
Retiros: Participar de al menos un retiro de meditación de un día de duración (presencial o en línea) y un retiro de tres a siete días presencial por año. Participar de los Zazenkai (en línea).
Estudio: Continuar estudiando el Dharma con la guía del Maestro.
Dokusan: Se realizará un Dokusan mensual con el Maestro.
Zanzen: Un Zanzen (Gran Dokusan) anual para evaluación y guía.
Competencias:
El practicante es un Bodhisattva en el mundo, llevando adelante sus votos y viviendo de acuerdo a los valores y enseñanzas del Budismo Zen. La práctica sigue, y la vida continúa presentando desafíos que son sostenidos con compasión y sabiduría en plena consciencia del Dharma. La integración con la Sangha es cercana y compasiva, y el camino de la práctica toma diferentes expresiones de acuerdo a los intereses, compromiso y habilidades del practicante.
NOTA: La inscripción al programa se encuentra cerrada. Su próxima fecha de comienzo será el 1º de agosto, 2025. Si aún no te has registrado para recibir información, puedes hacerlo aquí.