Ser Felices

by sozan

«El propósito de nuestras vidas es ser felices.»

Dalai Lama

Casi con seguridad alguna vez oíste aquello de que “la verdadera felicidad se encuentra en tu interior”. Digamos que estoy de acuerdo con esto, pero la frase en sí misma lo único que hace es darnos un punto de referencia. “La felicidad se encuentra en nuestro interior” nos orienta hacia dónde mirar, pero sin darnos ninguna pista concreta de dónde hallarla en nuestro interior o de cómo reconocerla si la vemos.

Es muy probable que la mayoría de los esfuerzos en responder a la pregunta sobre cómo alcanzar la felicidad nos conduzcan en demasiadas ocasiones a un callejón sin salida, o a resultados que no nos satisfacen por completo. Una de las razones principales por lo que esto ocurre es debido a que no tenemos claro una fundamental distinción:

Ser feliz y estar feliz, aunque relacionados, no son la misma cosa. No significan lo mismo.

Ser y estar… dos simples palabras que cambian por completo la manera en que podemos comprender el proceso hacia la felicidad (que está en nuestro interior).

El verbo “estar” es en sí mismo una expresión de momento. En general, si “estoy” aquí no “estoy” allí. El “estar” suele ser una cuestión del estado presente. La gente en ocasiones nos pregunta ¿Cómo estás?, y la respuesta suele ser “muy bien, gracias”, o “con mucho trabajo” o lo que sea que explique la manera en que te encuentra la vida ahora, en este momento. La respuesta a ¿Cómo estás? No suele ser “ayer estuve triste” o “mañana voy a estar cansado”. La respuesta es sobre el momento presente. Ahora. Hoy estoy así, y mañana puedo estar de otra manera.

Dos palabras: ser y estar. Cuando estamos de cierta manera, podemos reconocer en nosotros, en este instante, algo que determina justamente el estado en el que nos encontramos ahora. Si alguien te pregunta ¿Cómo estás? Y tú respondes “feliz”, la persona puede luego preguntarte ¿Por qué?, y tú puedes responder “porque es mi cumpleaños”, o “porque me encontré con un viejo amigo” o cualquier otra razón por la que estás o te encuentras feliz. Las razones por las que “estoy” feliz son en general claras y concretas. “Estoy feliz” suele tener un claro “por qué”.

Ser feliz es algo muy diferente a estar feliz. Si en lugar de preguntarte ¿Por qué estás feliz? alguien te pregunta ¿Por qué eres feliz? La respuesta suele ser mucho más compleja o difícil de explicar. “Ser feliz” es un estado profundo y duradero, algo que permanece con cierta estabilidad en nuestro ser, más allá de las condiciones externas o acontecimientos del momento. Puedo ser feliz y a la vez estar triste o enojado. Ser feliz no impide, sino que acompaña el estado en el que estemos en este instante. Ser feliz, entonces, no es lo mismo que estar feliz. Comprender esta diferencia nos apunta hacia una posibilidad concreta de transformación duradera.

Ser feliz y estar feliz son ambos importantes. El problema surge cuando intentas “ser feliz” a través de la sumatoria de “estar feliz” todo el tiempo. No se puede “estar feliz” en todo momento. A veces estamos tristes, o preocupados, o melancólicos… no estamos necesariamente felices. Sin importar el estado en el que estemos, podemos seguir siendo felices. Es más, intentar «ser feliz» buscando constantemente la manera de «estar feliz» es una receta perfecta para, justamente, no ser feliz. El próximo estímulo, la próxima compra, el próximo evento, el próximo encuentro… todas cosas externas que nos ponen felices, pero no necesariamente nos hacen felices. Bienvenidas todas estas cosas, no se trata de no disfrutarlas, pero siempre y cuando comprendamos que estar feliz y ser feliz, aunque ambos importantes, no son lo mismo.

Sozan