Tu Tribu

by sozan

«La amistad es un alma que habita en dos cuerpos; un corazón que habita en dos almas.»

Aristóteles

La vida es compleja para todos los seres humanos. Incluso si se tiene el privilegio de tener una buena posición económica, salud, estabilidad física y emocional… En la vida más de una vez nos toca enfrentar dificultades tanto personales como en comunidad. Momentos difíciles que se materializan cuando se pierde algo o alguien que queremos, o cuando tomamos contacto con algo o alguien que no apreciamos. Dificultad que se hace presente cuando en ocasiones se dan elementos de la existencia que no podemos controlar y de un momento a otro modifican la dirección de lo que ya creíamos establecido y firme.

Tener la capacidad de transitar la dificultad depende en gran medida del desarrollo personal, de la madurez emocional, y de muchos otros factores. Sin embargo, hay algo a lo que quiero hacer referencia y que suele ser muchas veces el mayor soporte frente a la adversidad: tu tribu, las personas que te acompañan, que te conocen y que fundamentalmente están dispuestas a apoyarte en los momentos difíciles sin pedir nada a cambio.

Tu grupo de amistades (familiares o no) es fundamental a la hora de enfrentar las dificultades en tu vida. Las relaciones cercanas son más importantes de lo que creemos, y cuanto más estrecha es la amistad, la conexión, más importante es este vínculo. Las verdaderas amistades nos protegen y acompañan cuando más las necesitamos, y nos dan un sentido de confianza en la comunidad. Cuando nos encontramos en un proceso intencional de transformación personal positiva, las amistades que comparten ese proceso contigo y comprenden tu búsqueda también se transforman en verdaderos sostenes de tu resiliencia.

Cultivar estas relaciones de cercana amistad es una de las cosas más importantes que podemos hacer en un camino activo de cambio positivo y de beneficio tanto personal como comunitario. Los cientos o miles de amistades en las redes sociales, las personas que consideramos “conocidos” pero no necesariamente “amigos” y otros grupos de referencia con los que interactuamos a diario pero sin real compromiso mutuo probablemente no estén presentes en los momentos más adversos. Es por ello que realmente cultivar, nutrir, profundizar las relaciones más cercanas debería ser una tarea contínua y comprometida, porque son éstos los grupos que te acompañarán cuando realmente se torne necesario.

Observa y haz un inventario de quiénes consideras son estas relaciones cercanas en tu vida. Fíjate si tienes hoy relaciones que te gustaría cultivar con mayor profundidad, y la manera en que nutres las ya existentes. Todos, no importa quién o cuándo, vivimos situaciones adversas. Estas relaciones son un apoyo fundamental como soporte en tu camino hacia un ser más humano y conectado con el mundo que te rodea.

Sozan